NUESTRA HISTORIA

Mi nombre es Mairelys y soy Dominicana. Siempre me apasionó el mundo de la decoración, los detalles y las manualidades. Es por eso que en el 2015 quise dar el paso para comenzar a gestar este proyecto de forma más concreta utilizando el nombre con el que me sentía tan identificada (Andaluci) esta vez añadiéndole el apellido: Floral. Este inicio fue totalmente experimental. Aproveché de rescatar los conocimientos adquiridos de los floristas de mi familia y me di cuenta que el diseño floral tiene las mismas bases teóricas de arquitectura y diseño que había estudiado.

En el proyecto se involucró mi esposo Juan Raúl quien es arquitecto también. Juan Raúl siempre me asiste con las fotografías, así como en los montajes y entregas. Nuestro equipo, como me gusta llamarlo, se nutre también de personas que nos colaboran temporalmente en los eventos o proyectos más grandes. También ha estado lleno de la buena voluntad de amigos y colegas que nos motivan a seguir adelante.

 

Unas de las preguntas más frecuentes que me hacen mis clientas: ¿Por qué le pusiste Andaluci Floral a tu proyecto?

Déjame que te cuente un poco como surgió todo.

Cuando estuve en la secundaria fui una niña súper tímida, pero con una vida interior muy rica. Me entretenía buscando palabras en el diccionario y amaba las clases de literatura. Por eso empecé a escribir desde los 12 años aproximadamente. Una vez un profesor muy creativo que teníamos nos propuso una dinámica de correspondencias secretas en la que cada uno tenia que ponerse un seudónimo (Nombre que usa una persona en lugar del suyo verdadero, en especial un artista, un escritor, etc.) Yo elegí Andaluci.

Desde el inicio quise darle a mis cartas un sello único. Algo que todos identificaran fácilmente y que tuviera cierta repercusión en la vida de todos. Era la oportunidad perfecta para ser un poco más extrovertida con este personaje. Las cartas que escribía siempre iban en cartulina blanca, dobladas en formato de tarjeta y escritas en una máquina de escribir antigua que tenia en mi casa. La portada siempre tenía un motivo floral. Las fotos las recortaba de las revistas que siempre llegaban a mi casa. A través de las cartas, Andaluci (yo), le intentaba dar consejos a mis compañeros de salón, sobre lo que observaba en sus vidas o las cosas que no me atrevía a contarles directamente.

Nadie se imaginaba que yo enviaba las cartas bajo este seudónimo. A partir de ese momento, Andaluci vino a ser una especie de álter ego, ayudándome a expresar la parte más artística y expresiva de mi personalidad. Darle este nombre a la marca vincula a Andaluci con este giro radical hacia el mundo floral que tanto disfruto y me conecta con mi esencia.